sábado, 31 de enero de 2015

Birdman (o la inesperada virtud de la ignorancia) (2014).


Puntuación: 8

AHÍ ESTABA GEORGE CLOONEY CON SUS GEMELOS CAROS Y ESA BARBILLA.

Birdman es una pasada.

Cuando vas al cine puede gustarte o no gustarte la película, puedes salir más o menos satisfecho, defraudado o gratamente sorprendido. Pero pocas veces tienes la fortuna de tener la sensación que yo tuve mientras veía Birdman. Saber que la película es un verdadero espectáculo, que es un peliculón y que rompe completamente con todas las películas que has visto anteriormente en esa sala.

Birdman es espectáculo, es adrenalina, Bridman sorprende y fascina. Los planos secuencia son magníficos y dotan de personalidad a la película. Y ojo, que no hace falta ser director, cámara, ni ningún experto en cine para darte cuenta de esto.

Esa especie de historias cruzadas, esos paseos entre bambalinas, el paso al escenario, subidas a la azotea, salidas a la calle, regresos a los camerinos... hacen que la película sea electrizante y adictiva. Es ritmo. No para, no te da un minuto de descanso ni lo quieres. Desde el minuto uno hasta el final es un no parar. Un perfecto no parar.

Las interpretaciones merecen un punto y aparte. Michael Keaton interpreta el rol principal y no es casualidad. Al igual que Riggan vive bajo la sombra de lo que pudo ser y no fue, de un actor venido a menos que en su día estuvo en la cima interpretando a un superhéroe y que quiere lograr reconocimiento, estar donde debe estar. Por suerte para Keaton todo parece indicar que se hará con el Oscar a mejor actor. Felicidades, muy merecido. Pero si por un lado tenemos a Keaton por el otro tenemos a un Edward Norton que lo borda, que lo hace magníficamente bien, y que me da que tampoco es casualidad que sea él quien interprete ese papel, que muchas similitudes hay con su propia persona. Pero qué gran actor es Norton, qué grandes interpretaciones ha hecho y qué perfecto está en Birdman. Por desgracia para él lo más probable es que este año el Oscar a mejor secundario será para J.K. Simmons, pero da igual, su trabajo está ahí y todos lo disfrutamos.
Estos dos, Keaton y Norton, destacan sobre un reparto en el que también están Galifianakis, Naomi Watts o Emma Stone, que cumplen sobradamente.

El argumento, el desarrollo, los puntos cómicos, los momentos más dramáticos, las elipsis con la realidad alternativa de Riggan, las interpretaciones, los diálogos... todo ello concluye en una gran película.

Muy, muy recomendable.

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