jueves, 26 de febrero de 2015

The Imitation Game (Descifrando Enigma) (2014).

Puntuación: 6

IMITACIÓN GAME.

Le doy un 6 porque no es mala película pero no me convenció. No. Ya sé que está nominada a no sé cuantísimos Oscar, que si el Benedict Cumberbatch lo hace así o asá, que está basado en una historia real, que es sobre la segunda guerra mundial, sobre un homosexual perseguido y que encima diseñó el primer ordenador de la historia. Una historia apasionante no? pues a mi ni fu ni fa.

La fui a ver al cine, y de todos es sabido que la pantalla grande mejora cualquier película, pues ni así oye. No hace falta saber nada sobre Alan Turing para darse cuenta de que la película no le hace justicia. Si vas a hacer un biopic hazlo bien, no lo hagas pobre y lacrimógeno para gustar a todos, para que todo el mundo suelte una lagrimilla y luego se olvide completamente de la peli, ni intentes imitar otras fórmulas de éxito anteriores ni estés como loco por ver si arañas algún Oscar.

¿A qué me refiero con esto?, a que la película está hecha de forma muy simplona, tratada de forma muy superficial para agradar sin meterse en complicaciones ni riesgo. Tenemos la segunda guerra mundial, el público ya sabe que los alemanes son los malos, nos situamos en Inglaterra y cogemos a un tío que es un genio e inventa una maquina con la que salva a la humanidad. Ponemos además un discursito final de Keira Knightley, patético por cierto, y lo bordamos. Pues no, yo creo que la vida de este señor es lo bastante interesante como para poder hacer una película más seria y profunda que no caiga en tópicos ni en imitaciones. Y Imitation de imitaciones tiene bastante, con un genio solitario, incomprendido, rechazado, aislado, con fantasmas y temores al más puro estilo Una mente maravillosa, solo que esta le da mil vueltas.

Y ya que estamos aprovecho para decir otra cosa que no entiendo y que veo en muchas películas. Y es que por qué coño se empeñan en hacer que la idea mágica, que la luz de la bombilla del genio se encienda mientras está tomándose una cerveza en algún bar. No sé en cuantas ocasiones lo he visto ya. Joder, si quieres mostrar que lo que le hacía falta para lograr su objetivo lo obtiene por casualidad innova un poco y no imites otra vez más con el recursito de la caña. Hostia!

Para no enrollarme demasiado creo que Imitation Game se deja ver pero no es ningún peliculón, y la originalidad brilla por su ausencia (por mucha historia real que sea).

P.D. Qué amable la reina condeciendo un indulto póstumo a Alan Turing, ahora solo le queda el resto de homosexuales que fueron perseguidos, que digo yo que se lo merecen también no?

miércoles, 25 de febrero de 2015

Historia de un móvil.




El pasado miércoles fui al cine con mi grupito habitual de cinéfilos y mientras estábamos debatiendo sobre qué película ver saqué mi móvil (para no sé qué cosa) y uno de mis amigos me espetó:
“¿Qué?.  ¿¿Vas a criticar el capitalismo desde tu nuevo móvil??”.

Me lo dijo con recochineo y aunque sé de sobra que me lo dijo para ver si lograba picarme (como después me dijo) me hizo pensar.  Ya estoy acostumbrado a “ataques” de todo tipo, desde el clásico “pues vete a vivir a Cuba o a Venezuela” o “qué haces en España si tan mal se está?” hasta “yo te pagué los estudios con mi dinero, con mis impuestos, vas al médico con mi dinero, mucho criticas pero bien que chupas del bote”, “tú no sabes lo que pasa allí porque no vives allí”, “el Che Guevara era un asesino”  o “yo sé lo que pasa allí porque tengo/tuve familia allí y/o fui de vacaciones”.

Quizás haga alguna entrada en un futuro para responder alguno de esos “ataques” que a decir verdad no los considero  tales (y por eso entrecomillo la palabra) si no simple ignorancia, falta de confianza y seguridad en lo que se está diciendo, tal vez fruto de una comprensible rabia porque alguien contradiga lo que uno siempre creyó como verdad sin tener ni idea y/o como consecuencia de la incomprensible reticencia a aprender o comprender y pensar que uno siempre tiene la razón. Quizás haga, como iba diciendo, una entrada para responder cualquiera de esas frases envenenadas pero hoy me centraré en la que me dijo mi buen amigo, la que me dijiste tú, si tú, que me lees regularmente y sé que ahora estás leyendo esto y te lo agradezco.  Tú me lo dijiste, como ya dije, sin ninguna maldad, pero hay muchísima gente que en verdad tiene ese pensamiento y se lo cree y te lo suelta en la cara por menos de nada. Y como cualquier excusa es buena para darle a la tecla voy a pasar a contaros la historia de mi nuevo móvil para seguidamente comentar lo que pienso a este respecto.

Tengo un Samsung Grand 2.
Los móviles no es precisamente algo que me obsesione, de hecho más bien todo lo contrario. Tengo amigos que están cegados con conseguir tal o cual móvil, el último modelo, por tener esta u otra marca, por querer cambiar el móvil cada X tiempo sí o sí, por decir a todo aquel que se le pasa por delante que su supermóvil nuevo tiene tanta memoria, tantas incorporaciones, tal tecnología y tales cosas que en realidad no sabe ni lo que es ni de lo que habla. Tengo conocidos con el cerebro carcomido por los móviles y me alegro de no ser como ellos en ese aspecto. (Yo lo tengo carcomido por otras cosas, pero no por móviles).

Hace 3 años estaba en una clase en la facultad y me pasó algo que nunca olvidaré. Tenía mi móvil sobre la mesa, al lado de mi folio y mi bolígrafo, y el chico que tenía al lado y con el cual no había hablado nunca, repito, NUNCA, me cogió el teléfono boquiabierto y tan impresionado como si hubiera visto el Santo Grial me soltó: “Tío, este es el peor móvil que he visto en mi vida”. 

Me quedé tan sorprendido y me impactó tanto esa reacción, esa frase, que alguien en medio de una clase pueda decirle eso a alguien que no conoce y me dio tanto que pensar que creo  que nunca se me olvidará. (Por cierto, he de decir que algo tuvo de bueno haber dejado ese móvil encima de la mesa porque este curioso momento dio lugar a una buena amistad entre el citado compañero atrevido y yo).

Bien, es cierto que tenía un móvil bastante atrasado para lo que se llevaba y que lo tenía conmigo desde hacía bastantes años, que tenía la pantalla rajada y que incluso estaba roto por un lado. Cada uno que me veía con el móvil me decía cosas del tipo “Pero porqué no lo cambias?!,  es muy fácil, mira llamas a tu compañía, dices que te vas y te ofrecen los que quieras!” , “Va siendo hora de retirar ese móvil que tiene más años que tú”… Pero bueno, entre que, como ya he dicho, los móviles no me quitan el sueño y teniendo en cuenta mi conocida vagancia iba tirando con un teléfono que me bastaba para lo que quería; mandar mensajes, hacer o recibir llamadas e ir escuchando música con los cascos por la calle. 

Seguí con mi viejo móvil hasta que un cambio de tarifa, que yo no realicé, me dio un móvil nuevo. Cambié el aparato pensando en cuánto me costaría hacerme al nuevo móvil táctil. No tenía marca y era de gama baja. Pasaba casi medio minuto desde que daba a una opción (por ejemplo la galería o la agenda) y dicha opción se abría. Mi compañero de piso se horrorizaba cada vez que veía la lentitud de mi móvil. Pese a esto, era mi nuevo móvil y además tenía algo que no tenía el anterior; whatsapp. No me importaba que tuviera que desinstalarlo cada dos días porque el almacenamiento se me llenara y no me dejase hacer nada, y por supuesto tampoco me daba más que por el citado problema con el almacenamiento no pudiera tener ninguna aplicación más.

Estuve con ese móvil estos años tan a gusto hasta que me llamó mi madre y me dijo que había un móvil que le habían regalado a mi padre, que el susodicho no lo quería (posiblemente por lo mucho que le debió costar manejarse con su propio móvil como para ahora cambiarlo)  y que nadie más podía usarlo porque era de una compañía a la que únicamente pertenecemos mi padre y yo. El caso es que me preguntaba si yo lo quería y le dije la verdad, que me daba igual. Me lo volvió a preguntar 4 ó 5 veces más y las 4 ó 5 veces le respondí lo mismo, que me daba igual. Y es que ciertamente me daba igual coger ese móvil o seguir con el que tenía porque como llevo diciendo hasta ahora los móviles me preocupan bastante poco. Si me hubiese preguntado si quiero una pata de jamón no me lo pensaba dos veces. El caso es que finalmente me encasquetó el móvil. A fin de cuentas es mejor que lo tuviera yo a que se quedase en su caja cogiendo polvo no?.

Traje el móvil a mi casa y me costó cielo y tierra hacer el cambio gracias a mi ya citada vagancia, sobre todo en lo concerniente a tales asuntos. Tras dos semanas demorándolo por fin hice el cambio, ya tenía en mis manos, y dispuesto a usar cuando fuera necesario, el Samsung Grand 2. 

Unos cuantos días después voy al cine, saco mi nuevo móvil y escucho a uno de mis amigos decir: “¿Qué?. ¿¿Vas a criticar el capitalismo desde tu nuevo móvil??”.

¡Pues no!.

No porque en mi blog solo escribo con teclado, con el portátil, pero si pudiera por supuesto que lo haría. Es la misma estupidez que decir que no puedes llevar una gorra de Nike o unos playeros de Adidas si criticas el capitalismo o si defiendes el socialismo. Quien de verdad piense esto está pensando una estupidez, es una total falta de conocimiento o una ignorantada, como lo quieras llamar. Es básicamente no tener ni zorra idea de lo que hablas. Es no saber ni lo que es ni lo que hace ni lo que busca el capitalismo ni lo que es ni lo que hace ni lo que busca el socialismo u otro sistema.
¿Hay que ser un zarrapastroso, ir con la ropa agujereada o tejida por uno mismo, no tener televisión, no tener coche o no beber una Fanta de naranja y hacer voto de pobreza si defiendes el socialismo?.

No. No hay que vestirse con una camiseta del Che ni llevar boina ni botas para aparentar ser cualquier cosa ni mucho menos. Es que por esa regla de 3 tendría que bajar a la calle a hacer mis necesidades porque el retrete es de una multinacional,  tendría que irme al mar a asearme porque la ducha proviene de otra multinacional. No podría comer, a menos que me comprase unas cuantas vacas y cultivase unas cuantas berzas, porque la comida proviene de grandes compañías alimenticias y por supuesto no podría pisar ni el Mercadona, ni ninguna tienda de Inditex ni nada parecido. No podría ir al cine, no podría ver películas, no podría comprar bombillas ni botellas de agua. No podría ir a una gasolinera a echar gasolina y es que ni siquiera podría tener coche.
Es tan absurdo como decir que uno que bota por el PP no puede comprarse cualquier cosa que ponga Made in China porque allí el estado controla la producción y se supone que es comunista (que de comunista no tiene nada, pero bueno).

¿Es que alguien piensa que con el socialismo no habría técnicos, no habría investigación, se erradicaría la alta tecnología y volveríamos a ir en caballo o en burro y a comunicarnos con palomas mensajeras?. ¿Se opone el socialismo a los avances?.

El capitalismo abarca todo lo que vemos y es imposible no participar de él cuando estás implantado en este sistema. Hay que tener bien claro lo que es el capitalismo  u otro sistema como el socialismo para empezar a hablar sobre ello. El socialismo no es coger un billete de 500€ y romperlo por la mitad, tirar abajo las grandes empresas del mundo, quemar los bancos y vivir todos al aire libre fumando la pipa de la paz, olvidándonos de la economía y cantando viva la gente. No, el socialismo es algo tan sencillo como poner la economía al servicio del pueblo y no al revés, como pasa con el capitalismo, que es poner el capital por encima del pueblo, por encima del ciudadano.
Y por descontado el socialismo también busca la eliminación de clases sociales, la igualdad entre ciudadanos.

Si un señor aboga por un sistema más justo, por un sistema más igualitario que nos beneficie a todos, repartiendo la riqueza entre todos, por la no acumulación masiva de unos en detrimento de otros y mientras tanto dirige un negocio en el que explota a sus empleados y a los que ni siquiera hace contrato entonces sí puedes recriminarle lo que quieras (y más) porque no tiene ni principios ni dignidad alguna. Pero si un ciudadano que ganó su dinero honradamente lo gasta en lo que él quiere o en lo que buenamente puede, no hay nada que se le tenga que reprochar, ni más faltaba. Cuando este ciudadano cree que el sistema en el que vive es un mal sistema (y no hace falta comentar aquí las barbaridades que hace el capitalismo) deberá luchar (si puede luchar) de una u otra forma y aportar su granito de arena para que la situación se torne hacia un sistema más justo para todos. Pero esto no significa que contradiga sus principios por comprar tal cosa de tal empresa o por tener su hipoteca en el banco X aún sabiendo que ese banco está recibiendo dinero procedente de sus propios impuestos y que quita la casa a quien sea.

El que así lo crea es que no entiende nada. 

Sabemos  de sobra que no son los grandes directivos, los grandes multimillonarios, los grandes dueños de esas empresas que explotan a muchos de sus trabajadores, los que tienen talleres ilegales con niños empleados, los que se benefician de regímenes de semiesclavitud o de condiciones pésimas de trabajo, sabemos que no son ellos los que cosen los balones, los que hacen los zapatos, los que hacen las camisetas, los que están en una cadena de montaje, los que diseñan un nuevo móvil o los que fabrican un coche. No, son los trabajadores, son todos ellos los que de verdad forman la empresa y a todos y cada uno de ellos debería pertenecer una parte de la misma. Los trabajadores que se dejan la piel, su tiempo y hasta su vida en su puesto de trabajo deberían participar en la propiedad de la empresa, en sus beneficios y en sus decisiones. Como así vemos en muchos casos sin  que perjudique por ello la buena marcha de la empresa.

De estas premisas precisamente se parte cuando un país dice no. No, las riquezas de este país son del pueblo y para el pueblo, no va a venir una empresa a explotar estas riquezas para que de ellas se beneficie un puñado de personas y nuestro pueblo se vea carente de ellas. De estas premisas se parte cuando se exige a una empresa que quiera entrar a comercializar o a hacer negocio en un país toda una serie de condiciones. De no ser así ¿la empresa qué hace?. Se va a un país donde la población trabaje 25 horas al día, 8 días a la semana, todos los días del año por un trozo de pan y un vaso de agua. Total, si el país le permite a la empresa extranjera hacer esto que más le da a ella ¿no? Culpa del país. Eso sí, si un país te dice que debes cumplir unas condiciones mínimas para garantizar el bienestar de tus ciudadanos eres un país muy malo porque no das vía libre a las grandes empresas. Y si como antes dije pones las riquezas del país al servicio de tu pueblo y no de unos pocos eres lo peor delo peor. Vas en contra del mercado, estás en contra de la democracia y de la libertad. Eres el diablo.

En fin.

¿Debería hacerse boicot a todo producto de grandes empresas? Los perjudicados son los trabajadores, se les despide teniendo millones en beneficios imagínate si la empresa tiene pérdidas. Como vengo diciendo el problema está en el sistema, y solo, repito, SOLO, teniendo claro cómo es el sistema en el que estás inmerso podrás apoyarlo o criticarlo. En caso contrario lo único que consigues es escupir hacia arriba.

Y ojo, lo que he escrito hasta ahora no tiene nada que ver con la opinión que yo tenga sobre las marcas, que es otro asunto muy diferente. Y de hecho creo que comprar basándote en la marca es la mayor gilipoyez, tontada, bobada y mamarrachada que hay. Y más cuando sé de sobra, porque lo sé, que compras la marca. No compras calidad, no compras seguridad. No, compras marca. Una cosa es tener, como tiene todo el mundo, tus playeros, tu chándal, unas camisetas o un par de pantalones de marca, un móvil o lo que sea y otra cosa es comprar única  y exclusivamente cosas de marca, de marca cara, cuanta más tengas y cuanto más grande sea el logo mejor. Sale el nuevo modelo carísimo y exclusivo de tal cosa y zas! ahí voy yo, vi a esta famosa con esto de marca y zas! ahí voy yo. Los marquistas, que lo son por pura superficialidad (defecto de los que más odio en este mundo) deberían darse cuenta de eso y del robo que les están haciendo. Y es que además el ser marquista parece ir de la mano con apoyar un capitalismo que te controla, que te domina, que te hace tonto y que aún así hace que pienses (por ejemplo) que en el socialismo, comunismo o cualquier otro sistema que no sea ese no vas a poder vestir tan divino/a de la muerte. ¡Qué horror!. ¡Marcas o muerte!. ¡Hasta la marca siempre!.

Un poquito de porfavor.

jueves, 19 de febrero de 2015

Misterioso asesinato en Manhattan (1993).

Puntuación: 8

WOODY ALLEN, GENIO Y FIGURA.

Genio porque lo es, es un verdadero genio, es un genio de los que ya no quedan, genio que tendrán que pasar muchos años para volver a ver uno parecido, un genio que tiene ideas, ideas de todo tipo, ideas de genio. Solo tratándolo de genio podremos entender cómo este señor puede ser tan prolífico y poseer una calidad tan sostenible. Misterioso asesinato en Manhattan es una muestra más del grandísimo talento de Woody.

Figura porque lo es, porque su personaje perfectamente diseñado, dibujado, detallado, profundizado, perfeccionado e interpretado es tan reconocido y está tan relacionado con su autor como lo están Chaplin y su Charlot o Groucho y sus Grouchos. Ese hombrecillo tan particular y tan especial es figura hasta la sepultura, y Woody será genio hasta la sepultura, y este genio y esta figura vivirán eternamente en todas esas películas que nos han regalado.

Misterioso asesinato en Manhattan es una película un poco Hitchcockiana pero llevada al estilo inconfundible de Woody Allen. Vemos un misterioso asesinato que podría envolvernos a cualquiera de nosotros, y esta es la grandeza de la película; la normalidad, la identificación con la pareja protagonista. Pareja que está magistralmente interpretada por Diane Keaton y Woody Allen, notándose de sobra lo bien que estos dos se entienden y la química que hay delante y detrás de las cámaras.
Juntos se ven inmersos de manera accidental en un posible homicidio y cada uno a su manera afronta la situación.

Mientras ves la película te sientes intrigado en todo momento por el asesinato y no paras de hacerte preguntas como si fueras un personaje más de la peli, pero además atiendes al recital de perlas que suelta el bueno de Woody, con su singular ingenio, por la boca. También, cómo no, tenemos la fidelidad, infidelidad, felicidad, infelicidad, pasión, provocación,dudas,miedos...tan comunes y omnipresentes en toda película de este director. Si no, no sería de Woody, nos estarían engañando.

Gran trama, grandes e inesperados giros, gran guión, grandes interpretaciones, gran película, grande Woody.

Decepción.


Puntuación: 5

Decepción: Pesar causado por un desengaño. Es un sentimiento de insatisfacción que surge cuando no se cumplen las expectativas sobre un deseo o una persona. Se forma en unir dos emociones primarias, la sorpresa y la pena.

Decepción es ver como una historia muy, muy interesante se convierte en una película muy, muy mediocre.

Decepción es querer estornudar y terminar teniendo un simple amago.

Decepción es ir al cine entusiasmado y salir cabizbajo.

Decepción es pensar que vas a sacar un 10 y sacar un 3.

Decepción es que un trailer de la leche que promete el oro y el moro sea un simple vende humo.

Decepción es ver el final de muchas series.

Decepción es quedar muy satisfecho con Moneyball y Capote y luego ver Foxcatcher.

Decepción es querer picar algo y no tener nada ni en la nevera ni en los armarios.

Decepción es pensar durante toda la película que conseguirá remontar el vuelo e impresionarte y ver que no lo hace.

Decepción es ver a tu ídolo fallar un penalty en la final del mundial, Champions, etc.

Decepción es haberte dejado vender un producto y luego comprobar que no es lo que te decían que era.

Decepción es ver que los blogs de las famosas más hipermegaegocéntricas son de los más visitados de España.

Decepción es decirte a ti mismo "Lo admito, me han engañado como a un tonto, esta peli no es lo que creía".

Decepción es que te pique la espalda en el único punto al que no puedes llegar con la mano ni por arriba ni por abajo.

Decepción es Foxcatcher.

Foxcatcher es una decepción.

Le pongo un 5 porque no se merece un suspenso, pero nada más.

martes, 17 de febrero de 2015

Qué malas son las expectativas.


Puntuación: 6

Con la caza de brujas de Mccarthy puedes llegar a hacer un peliculón. Ya hay muchas películas que tienen y usan convenientemente este transfondo histórico y político para el desarrollo de la trama, para explicar el exilio de un personaje, el miedo de otro, para cambios de identidad... en fin, para mil cosas.

Buenas noches y buena suerte trata directamente el problema, el conflicto, de la política llevada a cabo por el senador. Sabiendo esto, sabiendo además que George Clooney es al fin y al cabo un buen director, y más aún sabiendo que trataba la manipulación y la desinformación del cuarto poder, me esperaba un peliculón de los grandes.

Empecé a ver la película y con el discurso frente al público del personaje interpretado por David Strathairn veía que mis esperanzas podían hacerse realidad. Pero ahí se quedó esa sensación.
La película comienza como un globo muy, muy hinchado y a medida que pasan los minutos va perdiendo aire, se va deshinchando más y más y más hasta acabar siendo soporífera. Y no debería serlo!. La película se desarrolla en un contexto importantísimo y la trama está en el ojo del huracán, debería ser de todo menos aburrido. Incluso a mi, que puedo tragarme horas y horas viendo o leyendo cualuier cosa que se me ponga por delante sobre este tema me resultó pesada y fallida.

No cumplió con mis altas expectativas y me defraudó. Es lo de siempre, lo más probable es que si no tuviera esperanzas puestas en esta peli y la viese porque sí, sin saber muy bien de que iba ni nada, me hubiera quedado muchísimo más satisfecho, le hubiera puesto mayor nota y hubiera dicho Olé!. Pero no es el caso. Sí que tenía expectativas.

Lo mejor sin duda es el discurso de David Strathairn que al principio promete algo que no viene, y que al final cierra con cierta elegancia una película que, en mi opinión, tenía muchísimo más por dar.

Con todo, se ve que no es una mala película, y desde luego no pierdes el tiempo viéndola. Todo hay que decirlo.

Por cierto, Buenas noches y buena suerte fue la única película que me pusieron, hace ya unos años, en la Universidad.

lunes, 16 de febrero de 2015

El futuro presente.

UN MUNDO FELIZ
Puntuación: 10

Qué decir de este libro, pues que es una obra maestra. Es una genialidad.

Un mundo feliz es una de las tres mejores novelas distópicas de todos los tiempos, junto con 1984 de George Orwell y Farenheit 451 de Ray Bradbury.

Aldoux Huxley visualizó y plasmó allá por el año 1932 cómo sería nuestra sociedad al observar, mejor dicho al saber observar, el curso que iba siguiendo el mundo en el que él vivía en ese caótico tiempo a finales de los años 20 y principios de los 30. Supo diseñar el modelo social futuro que debería de darse si todo siguiera su desarrollo natural, si continuara esa tendencia social, política y económica y si no hubiera un alto o un basta a tiempo.

No hace falta, ni mucho menos, llegar al año en el que se desarrolla la trama de la novela para comprobar cómo esa sociedad distópica se da ya hoy en día. Por tanto, podemos asegurar sin temor a equivocarnos que nuestra sociedad real en su día fue ficticia, y más concretamente, y como ya he dicho, distópica. Indeseable.

Un ingenuo, un iluso o más bien una víctima leerá Un mundo feliz y se llevará las manos a la cabeza imaginándose tamaña falta de libertad, leyendo una novela tan pesimista y pensando o creyendo que no acabaremos así sin darse cuenta de que él mismo ya esta así. Quizá no de una forma tan cruda y evidente como se refleja en el libro pero semejante al fin y al cabo. Y digo víctima, y digo bien, porque si precisamente en Un mundo feliz la gente cree ser feliz y cree vivir bien es porque son, al igual que el propio lector, víctimas y creen lo convenido, no lo conveniente para él mismo.

Vemos aquí una clara semejanza al mito de la caverna de Platón. No podrás, por mucho que te empeñes, ir a una sociedad futura donde no haya libertad, donde no haya cultura, donde no haya familia, donde no haya derechos, a hacer ver a la población que el mundo real, que la forma adecuada de hacer las cosas, que el correcto funcionamiento, que el adecuado orden de las cosas es otro muy diferente. No podrás porque para ellos es precisamente esa su realidad y su bienestar social. Pero del mismo modo, tú no creerás que hay otra realidad, que lo correcto, que el verdadero bienestar del mundo y de las personas, que el orden social adecuado es otro que el que tú vives. Y esto, tristemente le sucede a la inmensa mayoría de la población actual. Cómo vamos a convencer a nadie de que la realidad está fuera de la caverna y que ellos solo ven sombras de la realidad. Nos tomarán por locos.

Un Estado Mundial. Esto sorprende al lector?, al menos no debería. No vemos acaso como día tras día, año tras año, paulatina y gradualmente se va formando este Estado Mundial?. Un ente todopoderoso abarca gran parte del planeta y lo mantiene bajo su dominio, bajo sus intereses. Los territorios no sometidos, a los que podríamos llamar "reservas" y tildar a sus ciudadanos de salvajes como hace el libro, sufrirán penas y pesares para poder seguir con su forma de vida, para poder seguir con sus creencias y con su propia cultura. Creemos no obstante, que deberían someterse al Estado Mundial, porque como los ciudadanos de la novela nosotros mismos pensamos que la correcta forma de vida es la que nos viene establecida por el Estado Mundial y en base a esto justificamos todo tipo de guerras.
Acaso no vemos el irrefrenable proceso globalizador que se viene dando en el mundo?. Me acuerdo un día en la universidad cuando un profesor nos preguntó si creíamos que el mundo estaba globalizado. Un compañero levantó la mano y respondió que no. Dijo que él creía que no porque un verano se fue de vacaciones a no recuerdo qué país, y en los supermercados había todo tipo de Coca-colas pero no la había con sabor a cereza. Y yo me quedé pensando: pero te estás dando cuenta de lo que estás diciendo sozoquete?!.

Presenciamos valores y conceptos únicos y absolutos incluso en la enseñanza, donde no se forma tanto el espíritu crítico como el estudio de dogmas. En mi caso estudié a Keynes, estudié el libre mercado, la competencia perfecta y el monopolio, el oligopolio, los beneficios extraordinarios o nulos, las economías de escala, la ventaja competitiva, propiedades marginales, mínimos, máximos, el beneficio por tener mano de obra barata y materias primas baratas...pero no me explicaron por qué esto debe ser así, qué alternativa hay, qué podría haber, no me enseñaban a pensar y a criticar. Me transmitían dogmas económicos y yo debía aprenderlos y lo hice. Es uno mismo el que debe decir basta y pararse a pensar.

Nos parece descabellada la presencia de "Soma"?. Soma es la droga que se da en la novela a todos los ciudadanos para que sean felices, para que no se den cuenta de los males del mundo, para evadir su mente y que no se den cuenta de la realidad en la que viven. "Hoy he tenido un día muy malo, necesito una dosis de Soma". En el mundo en que vivimos hay Soma para dar y tomar, empezando por los medios de comunicación que hacen que creas lo que quieren que creas, lo convenido por el Estado Mundial. También tenemos Soma en el cine, en deportes, en la literatura que evade la mente y no te hace pensar. Soy un apasionado de estas 3 cosas, pero hay que saber que ves y que lees y nunca dejar que guíen tu cerebro.  Y siempre es mejora ser como John cuando renuncia a ser esclavo y tira la droga por la ventana.

Estas y muchas otras custiones políticas y sociales son tratadas en esa sociedad futura que tan bien dibuja Huxley en un Mundo feliz. Por otra parte, y para no alargarme ya mucho más, el libro está repleto de referencias históricas. Los personajes tienen nombres que hacen referencia a Marx, Bonaparte, Darwin, Trotsky, Primo de Rivera, Lenin, Mussolini, Herbert Hoover, Engels... incluso el calendario se rige por Ford.

Un mundo feliz es sin duda una lectura obligada para todo el mundo.

viernes, 13 de febrero de 2015

Michael Moore.



"Si les entretiene ver cada mes un tiroteo en escuelas y centros de trabajo yanquis, si les parece que el hecho de que la tasa de mortalidad infantil en algunas ciudades supere a la de Nairobi es señal de progreso, si quieren vivir en un mundo en el que van recortándose progresivamente las libertades civiles, sigan nuestro ejemplo. De este modo, no sólo se convertirán en Mini-Yos de EE.UU., sino que les invitaremos regularmente a participar en nuestras tentativas de explotar a los pobres de otros países para que todos podamos llevar zapatillas de deporte bien baratas. ¡No pueden dejar escapar esta oportunidad!."

Introducción a la versión inglesa de Estúpidos hombres blancos.

martes, 10 de febrero de 2015

Qué buenos que son la DOÑA y el DON.







Vamos a ver, tenemos un matrimonio en el que el marido cobra 234.204 € al año y la mujer 128.808€ dándose así un total de 363.012€/año, o lo que es lo mismo, 30.251€/mes.

Vamos a coger un español con suerte, un español que tenga trabajo. Y encima vamos a suponer que cobra mil euros al mes. Este afortunado está casado con una mujer que también trabaja y también cobra mil euros al mes, con lo que a la casa entran 2000 euritos netos. (Parte de lo quitado del Bruto va para el DON y la DOÑA). Repito que hablamos de una pareja con suerte.

Partimos de que esta pareja tiene los mismos hijos que DON Felipe y DOÑA Letizia que hasta donde yo sé son 2. Los hijos de nuestra pareja de los 2000€ también tienen abuelito y abuelita. Son pensionistas y reciben 700€/mes, sin embargo los papis del DON reciben un total de 292.752€/año, o lo que es lo mismo, 24.396€/mes.

Nuestra pareja tiene que pagar una hipoteca y tienen el culo apretado porque sus hijos necesitan libros para el cole, tienen un vicio muy raro que está de moda y que se llama comer, tienen que vestirlos porque si no se quejan, y además le han cogido cariño a eso de tener luz y agua caliente en casa. Tienen el culo apretado porque si no pagan religiosamente los cojen y los tiran a la calle, al papá a la mamá y a los hijos. Además no pueden contar con los abuelos porque con la pensión que tienen no les llega ni para ellos mismos.

El DON y la DOÑA, sin embargo no tienen preocupación por tener que pagar hipoteca, tienen una casita propia. Humilde eso sí. Su sueldo además les da un pequeño margen para sus gastillos.

La pareja de nuestro ejemplo mira embelesada lo buenos que son el  DON y la DOÑA, qué buenos que son su rey y su reina. El rey del pueblo, el de todos los españoles, el que conoce el día a día de la gente y por eso es tan cercano y tan generoso de bajarse un 20% de su sueldo y pasar a ganar solo 30 veces más que un español medio con suerte. Sin contar comisiones y demás claro.

En fin, como ya dijo Vicenç Navarro, España no puede ser una democracia cuando todos los medios de información apoyan un pensamiento, una ideología única que ya se demostró con la proclamación del nuevo rey y se sigue demostrando día a día queriendonos vender una imagen de la casa real que complazca al pueblo. No.


lunes, 9 de febrero de 2015

Los 3 cerditos.

Puntuación: 2

Esto eran 3 cerditos pijos y caraculos que protagonizaron una película mala, mala, mala pero mala de narices.

El primer cerdito era el duro, el cerdito más duro que hay sobre la faz de la tierra. Dicen que mata con la mirada, que nadie se atrevió nunca a toserle ni a llevarle la contraria. Está muy cachas y es un alma incomprendida, es muy valiente, es muy leal y muy muy ridículo.

El segundo cerdito es el bohemio. Tan pronto te trafica con marihuana como construye pozos, escuelas y hospitales para los niños hambrientos, como te establece la paz mundial o como te jode una tarde viéndole en esta película. Es muy cachas, muy prudente, muy romántico y muy muy ridículo.

El tercer cerdito es más bien una cerdita. Es la típica cerdita malota que va a contracorriente y que es muy diferente al resto de veinteañeras del universo porque la vida fue muy dura con ella. Es honrada, divertida, vive el momento, aventurera, única y muy muy ridícula.

Los 3 cerditos son perfectos, visten a la última, tienen las mejores gafas de sol del mercado, los mejores coches, el mejor bronceado, los tatus más cañeros y viven a tope. Sueltan frases vergonzosas cada dos por tres pero da igual, porque son los dueños del mundo.

A los cerditos los acompaña un Travolta que no sabe ni en qué película está, ni qué coño hace ni nada, una Salma Hayek que tal baila, y un Benicio Del toro que estaba mejor durmiendo la mona en su casa que saliendo en este horror de película.

Salvajes hará que a las chicas de entre 15 y 20 años, o alguna en la que su carnet de identidad indique mayor edad pero que mentalmente se haya estancado en esa franja, se les haga el culo pepsi cola con los dos chavales e imite por activa y por pasiva el look y la forma de ser de la protagonista. Pija, malota y alocada. Porque es lo que más mola.

Salvajes hará que los chicos flipen con los chavales de la peli, que quieran ser como ellos para así ser los más guays y los más malotes del lugar para que sus amigas flipen y poder ligarse a todas las chicas que quieran. Cosa que ocurrirá si se encuentran con alguna que también haya visto la peli, u otra del estilo, y juntos formarán una pareja con un cuarto de cerebro.

Por último, Oliver Stone, qué coño has hecho. Dime, qué mierda has hecho. Tú que has dado al mundo Nacido el 4 de Julio, Platoon, JFK... qué te pasó por la mente para hacer Salvajes. Dímelo porque no lo entiendo. Me reconocerás que es tu peor trabajo con diferencia, me admitirás cabizbajo que te arrepientes, me pedirás perdón a mi y a todo el público que te sigue ¿verdad?, ¿o ya ni eso?. Estoy seguro de que sí. No pasa nada, si te arrepientes y prometes no volver a hacerlo seguiré viendo lo que hagas en un futuro. Pero si no, bye bye mi picolísima dama.

sábado, 7 de febrero de 2015

Ocho apellidos vascos (2014).

  Puntuación: 3

MATEMÁTICAS.

+5 puntos por Carmen Machi.

+5 puntos por Karra Elejalde.

Dos Goyas como dos soles.

-3 puntos por Dani Rovira.

-3 puntos por Clara Lago.

-1 punto por los amigos andaluces.

+1 punto por la ambientación, el mar, los paisajes.

+1 punto por la eficaz campaña de marketing que arrastró a toda España a los cines. Por saber ser engañabobos.

-1 punto por haberse dejado engañar.

+1 punto porque a mí no me la dieron.

-2 puntos porque cuando no están ni la Machi ni el Elejalde la película es patética.

+1 punto porque solo dura 98 minutos.

-1 punto porque hay segunda parte.

Resultado: 3.

Del 3 al 8 de los apellidos faltan cinco, que si los pasamos a euros sería el precio de la entrada al cine, si redondeamos muy por lo bajo, para poder ver la peli.

5 multiplicado por todos aquellos que cayeron como bobos y fueron corriendo al cine como alma que lleva el diablo, incluso por primera vez en años, es igual a un gran sacacuartos. Y digo sacacuartos porque la peli es mala.

Incontables los millones recaudados.

Infinita e incomprensible la diferencia que se da con la recaudación de otras películas españolas ochocientasmilmillones de veces mejor que esta.

Innumerables las personas que se rieron sin haber empezado aún la película, cuando en la pantalla solo salía un trozo de madera. Innumerables personas se rieron sin saber por qué coño se reían, por ver al de al lado reirse o porque había que reirse.

1 consejo te daré: No la veas.

Amparo-Sole




-Lo malo de ser comunista es que puedes acabar como el Che Guevara. 
-¿Muerto? 
-No, en la sección de regalo de El Corte Inglés.

Conozco muchos negros de la casa





"Históricamente había dos tipos de esclavos: el negro de la casa y el negro del campo.

Bien, el negro de la casa vivía en la casa, junto a su amo, en la casa grande, o bien en el sótano o en el desván. Se vestía bien y comía bastante bien las sobras del amo, quería a su amo, yo creo que le quería más de lo que el amo se quería a sí mismo.
Si el amo decía tenemos una casa bonita él decía sí amo tenemos una casa bonita, si la casa del amo se incendiaba el negro de la casa era quien corría a apagar las llamas. Si el amo enfermaba decía ¿qué le pasa amo, estamos enfermos?. ¡Estamos enfermos!, esa es la mentalidad del negro de la casa. 


Si otro esclavo se le acercaba para decirle huyamos, separémonos, escapemos de este amo cruel, él decía ¿por qué?, ¿qué hay mejor que lo que tenemos aquí?, ¿huir?, yo no me voy a ninguna parte. Así era el negro de la casa".

Malcolm X.