martes, 7 de abril de 2015

El cuento de las puertas giratorias.



¿Qué coño es eso de las puertas giratorias?

No es sino otra muestra más de la total democracia, limpia, sana y transparente, y la igualdad de oportunidades que hay en nuestro país, España.

Según  la Wikipedia, la expresión puerta giratoria designa de forma coloquial el hecho de que un alto cargo público se marche a trabajar a una empresa privada, obteniendo beneficio de su anterior ocupación pública y produciendo conflictos de interés entre la esfera pública y la privada, en beneficio propio y en perjuicio del interés público (…) .Movimiento de altos cargos entre el sector público, el sector privado y viceversa.

Pues eso, las manos limpias, las conciencias tranquilas y la voluntad del pueblo por encima de todo.

Os contaré una historia:

Hace no mucho tiempo, en un lugar no muy lejano llamado X, el que manejaba el cotarro escogió con el dedo a un señor que pensaba como él y con el que simpatizaba bastante (por ser un calco y pega de él) para que llevara a cabo ciertos asuntos. Este señor, a su vez, desenfundó su dedo para escoger a otro señor que recogiera el testigo. Esto, pacientes lectores, siguió siendo así (y seguirá siendo) por mucho tiempo. 

No quiero desilusionar a todos esos vecinos soñadores de X que puedan estar leyendo esta historia y que aún tienen la esperanza o la ilusión de que sus hijos, o ellos mismos, algún día lleguen a manejar el cotarro. Lo siento, pero para entrar en  el radar del dedo divino deberéis tener algo muy valioso: Apellido. 

Para que este dedo te enfoque y te apunte deberás tener apellido (y no ser muy rebelde o revoltoso). Es así. El pueblo de X se miraba su DNI y se preguntaba ¿cómo me apellido?. Una vez que dedicaban unos segundos a comprobar esto se daban cuenta de qué opciones tenían y se ahorraban mucho tiempo gastado en ilusiones baldías.

No digo que cada una de las personas que habitaban ese bonito lugar aspirase a ser ministro, Jefe de Estado o Presidente de Gobierno, pero de ser así  y tuviesen la preparación necesaria ¿por qué no podrían?, al fin y al cabo todos deberían ser iguales ¿no?.

Pues evidentemente no. 

Aquellos que manejaban el cotarro no eran los mejores, como defendía Platón y como cualquiera pudiera pensar, eran los que tenían el apellido adecuado para ser elegidos a dedo por el que en ese momento manejaba las cosas.
La mayor parte de los ciudadanos de X sin embargo, parecía no darse cuenta de este hecho.

El señor elegido a dedo, se juntaba con otros señores, elegidos a dedo, y llegaban al poder. ¿Qué hacían?, puesto que X era una democracia y estos señores eran representantes del pueblo deberían precisamente representar al pueblo de X y tomar decisiones en base a los deseos y necesidades del pueblo.

Bueno, debiera ser así, pero hay algo más. Nuestra historia comienza con el señor Manolete en el poder. Manolete, trabajó para una gran empresa privada antes de llegar donde ahora está. De hecho, no trabajó limpiando las oficinas, sino que ocupó un puesto bastante importante. Manolete, además, participa de los beneficios de esa empresa. No debería sorprendernos que cuando Manolete llegó al poder tomara decisiones que favorecieron a esa empresa pese a que eso no fuera lo que el pueblo reclamase. De hecho, no es casualidad que Manolete participe en el poder y en la toma de decisiones; la empresa sabe muy bien que debe tener estrechas relaciones con el poder porque de las decisiones que se tomen depende en gran medida el rumbo que se desea seguir.

Pero vayamos más allá. El país en el que vive Manolete, X, y del cual tiene las riendas para, junto con su equipo, tomar decisiones, es rico en cacao (vamos a poner el ejemplo del cacao, por qué no). El país está repleto de cacao, hay cacao hasta debajo de las piedras. ¿Qué sucede?, que el cacao es un bien que beneficia a todos los habitantes de ese país. Ese país explota el cacao y con él comercializa para obtener su buen dinero. Es lo común y lo lógico ¿no?. Yo tengo mucho cacao, puedo quedarme con lo que necesite y el resto te lo vendo a ti, puesto que tú no tienes o tienes en menor cantidad, y con el dinerín que me des puedo comprarte a ti o a él otras cosas que necesite, puedo pagar una sanidad para que mis ciudadanos puedan ir al médico, puedo pagar la educación y puedo pagar las pensiones a los viejecitos. Vamos, lo más natural del mundo.  Sin embargo, un día Manolete vendió, o mejor dicho regaló (puesto que lo vendió a precio de saldo, por muchísimo menos de lo que vale), todo el cacao de X (que pertenecía al conjunto del país y del cual se beneficiaban todos los ciudadanos de ese país) a unos conocidos suyos.

¿Qué pasó? Bien, debemos distinguir entre el corto plazo y el largo plazo y darle un poco a la cabeza. 

Imagínate que el cacao te daba todas las semanas 10€. Con esos 10€ tú podías comprarte comida, ir al médico…y además el propio cacao (y en X el cacao era muy importante para la dieta) lo tenías garantizado. Ahora el cacao se ha vendido a unos amigos de Manolete por 36 euros, por lo que esa semana tienes 12€. Puedes hacer lo mismo que antes y te sobran 2 €, ¡qué chollo!. Y la semana siguiente también tienes 12€, te vuelven a sobrar 2€ para destinar a cualquier cosa. Este Manolete sí que sabe de economía. La semana siguiente vuelves a tener 12€, todos somos felices. Pero, ¿qué pasa cuando se acaba la tercera semana y se agotan los 36€ por los que hemos vendido el cacao que nos reportaban 10€ semanales?. Vamos a tomar por el culo.

Manolete dejó el poder y un nuevo señor llamado Pedrín llegó a él, y con él no tenemos ni 10€ semanales. Qué mal hace las cosas Pedrín, qué poca idea de economía tiene Pedrín, con Manolete sí que iba bien el país que teníamos 12€ semanales. Ahora no tenemos ni cacao, puesto que al estar en manos privadas ha subido el precio un 200% y ya es incluso un lujo que muchos no se pueden permitir. 

Los ciudadanos de X se olvidaron de que la situación que vivían era fruto de las decisiones económicas tomadas por Manolete, pero da igual.

Y todavía hay más. ¿Qué pensaríamos si vemos que Manolete pasa a formar parte de la empresa que controla el cacao?. Podríamos pensar que es una recompensa al favor que Manolete hizo a estas personas al regalarles el cacao, podríamos pensar que en su día hubo una conversación del tipo:  “Oye, Manolete, guapete, majete, si me vendes el cacao de tu país te aseguro un puesto en la empresa. No tengas miedo, aunque no tengas ni puta idea de nada te aseguro 200.000€ al año, ¿qué dices?”. 

No sería nada extraño. Además, Manolete, puesto que el dedo sigue estando presente, puede decirle a su sucesor las medidas que tiene que tomar para beneficiar a la empresa del cacao en la que él participa. Y es precisamente por esto que a la empresa le interesaba tener a Manolete en sus filas, pues como ya he dicho antes, cuanta más influencia tenga en el organismo que tiene capacidad para tomar decisiones de las que dependen sus beneficios mejor.

¡Pero si tiene que defender los intereses del pueblo!.

A ver, ¿¡es que todavía no te has enterado!?. El pueblo se la repampinfla, él tomará medidas a favor de la empresa del cacao y así dentro de un tiempo  formará parte de ella y tendrá otros 200.000€ al año gracias a esos favores (y por supuesto gracias al apellido que le ha llevado a poder tomar esas decisiones). Podemos incluso llegar a pensar que se trata de una especie de caballo de Troya donde llegan al poder metidos por los propios intereses privados para que lleven a cabo políticas favorables a ellos.

Y qué coño, ¿por qué no hacerlo así?, al fin y al cabo ¿cuál es la alternativa?. Pongámonos en el escenario contrario: X, que es rico en Cacao tiene este producto controlado y explotado por unas pocas manos privadas, además manos extranjeras (país Y), dejando a la población de X sin los beneficios que les reportaría la explotación del cacao. En ese momento llega Juanito y decide volver a poner el Cacao al servicio de los ciudadanos de X, ya que considera que la explotación de ese recurso debe beneficiar a todo el pueblo por igual y no solo a unos pocos podridamente ricos en detrimento de su población que no tiene ni para comer. A priori podemos pensar que eso es bueno ¿no?, es solidario y es justo. Un bien que era del pueblo, del que se beneficiaba el pueblo fue robado del pueblo para pasar a manos privadas y Juanito se lo vuelve a dar al pueblo.

Sin embargo, el señor que vive en Y y que es dueño del cacao controla lo que ven, lo que leen y lo que oyen los ciudadanos del mundo, por lo que se encargará de hacer ver que Juanito es malo, muy malo, de que ahora los ciudadanos de ese país lo pasan muy mal. Da igual que haya mejorado el nivel de vida de la población, da igual que el pueblo (que no es tonto) elija y reelija a Juanito para que siga en el poder. El mundo verá a Juanito como un demonio, porque el mundo es ignorante, porque vive en la ignorancia y no hace ningún esfuerzo por salir de ella.

Tenemos a Manolete, a Pedrín y a Juanito. Manolete tiene 200.000€ al año asegurados, está muy bien considerado por la prensa (y por tanto por la población), sus hijos tienen el futuro asegurado con el apellido y lleva una vida tranquila y sin preocupaciones. Pedrín sabe el futuro que le espera si hace lo mismo que su antecesor, otro sueldo anual cuantioso asegurado, el futuro de sus hijos asegurado y una vida tranquila y sin preocupaciones. Y tenemos a Juanito que por haber repartido la riqueza entre los ciudadanos, por haber devuelto al pueblo lo que es del pueblo, haber mejorado su calidad de vida, es visto como un demonio en todo el planeta, sufre golpes de Estado y puede ser asesinado en cualquier momento (como otros que hicieron lo mismo). ¿Qué harías tú? Sabemos cuál es la opción más cómoda.

FIN  
P.D.Y por supuesto, que nadie sea mal pensado, y que nadie se dé por aludido. Esto es un cuento para entretener, nada más, Manolete o Pedrín no son eufemismos de Felipe González (Gas Natural), Aznar (Endesa), Ángel Acebes (Iberdrola), Rodrigo Rato (Telefónica, Bankia, Banco Santander), Eduardo Zaplana (Telefónica), Isabel Tocino (Banco Santander, Enagás), Miguel Boyer (Red Eléctrica Española), Josep Borrell (Abengoa), Luis Carlos Croissier (Repsol), Ana Palacio (HC Energía), Abel Matutes (Banco Santander), Elena Salgado (Endesa), Josep Piqué (Vueling), Pedro Solbes (Enel), Javier Solana (Acciona), Ángel Acebes (Bankia, Iberdrola), etcétera, etcétera, etcétera.

Que nadie piense eso, aquí eso no pasa.

lunes, 23 de marzo de 2015

Funny Games (2007).


Puntuación: 8

TODOS PERDEMOS LA APUESTA.

Desde el principio te das cuenta de que hay algo raro, notas que algo no va bien, que se esconde algo. Desconfías y te mantienes espectante hasta que por fin pase lo que tenga que pasar. Haneke crea así una atmósfera inicial perfecta para que los espectadores estemos con los ojos fijos en la pantalla sin pestañear y frunciendo el ceño más de la cuenta para intentar entender que coño está pasando.

En este inicio se incluye la famosa, brillante y desquiciante escena de los huevos, con la que consigue hacer perder los nervios al propio espectador.

La película avanza y empiezas a conocer a la macabra pareja. Su lenguaje, sus modales, su estética, su sentido del humor y su locura. Compadeces a la famlia pero estás seguro de que todo acabará bien, al fin y al cabo siempre pasa lo mismo, siempre tenemos un final feliz. Como mucho, el mayor temor que podemos tener es que asesinen al patriarca, al patrón, pero damos por hecho que ni la mujer, ni mucho menos el niño perecerán a manos de estos psicópatas. Ahí es cuando Haneke nos da un ¡Zas!, en toda la boca. Tú formas parte del juego, tú hiciste la apuesta desde el principio, estás convencido de que la familia vivirá y los "malos" fracasarán. Toda la película es un juego, y quien gana es Haneke. No hay más que ver la escena del mando. Cuando creemos que a pesar de todos los daños sufridos la pareja protagonista "buena" vivirá y se salvará y que serán los "malos" los que morirán, Haneke se saca un recurso para decirnos NO, os equivocáis, vais a perder la apuesta, no predecís mi película, yo decido sobre ella, yo gano.

Funny Games, por tanto, dista mucho de cualquier película de este género que hayamos visto, y ahí es donde se gana casi todos los puntos.

No le hace falta recrearse con escenas sangrientas ni excesivamente violentas. Todas ellas se omiten y en su lugar nos muestran otras imágenes, otros planos, obteniendo de este modo un resultado mucho más efectivo. Inmejorable la escena de "Jerry" en la cocina buscando algo de comer mientras se produce el disparo. Es precisamente esto lo que consigue que el espectador esté con el culo pegado al asiento y en tensión durante toda la película.

Peli muy buena, con actuaciones convincentes, muy interesante, nada convencional y muy muy recomendable.

Touché Haneke, has ganado.

Vicenç Navarro. Medios de comunicación España.


Wikipedia: Vicenç Navarro López (Gironella, 1 de noviembre de 1937) es un médico, sociólogo y politólogo español. Es experto en economía política y políticas públicas, ha sido catedrático de Economía Aplicada en la Universidad de Barcelona, actualmente es Catedrático de Ciencias Políticas y Sociales en la Universidad Pompeu Fabra, profesor en la Universidad Johns Hopkins de Baltimore y Doctor Honoris Causa por la Universidad de Lérida en el ámbito de Economía y Empresa.

Actualmente es el rector emérito de la Universidad Progresista de Verano de Cataluña (Universitat Progressista d'Estiu de Catalunya, UPEC).
Navarro, según el Lauder Institute, es uno de los científicos sociales españoles más citados del mundo.
Premio 2013 - Stebbins Medal que se otorga al considerado mejor profesor del año de la Universidad Johns Hopkins, Washington DC, Estados Unidos.

Ahí es na. Sabe de lo que habla ¿no?.

Artículo de Vicenç Navarro publicado por el diario Público el 15 de Octubre de 2012.

"Los medios de información españoles y Chávez".

Mark Weisbrot, uno de los analistas de la realidad internacional más conocidos y respetados en EEUU, acaba de escribir un artículo sobre Venezuela y sobre América Latina en el International Herald Tribune (10.10.12) que, como era de esperar, ha pasado desapercibido en los mayores medios de información españoles. En realidad, más que pasar desapercibido, ha sido ignorado porque los datos y la exposición de la realidad de aquel continente que presenta Weisbrot muestran los errores, manipulaciones y falta de objetividad que existen en los mayores medios de comunicación de España en sus reportajes sobre América Latina. En realidad, la práctica periodística de tales medios, en su cobertura de aquel continente, responde más al terreno de la propaganda política que al de la información equilibrada que intenta ser objetiva.

Según esta visión propagandística, Venezuela es una dictadura dirigida por el dictador Hugo Chávez que ha terminado con las libertades en aquel país. A esto se añade también que sus políticas han arruinado su economía. Esta interpretación de la realidad de Venezuela se repite constantemente en la mayoría de los medios españoles, tanto públicos como privados, y tanto escritos como orales. Raramente en tales medios se cita el nombre del Presidente de Venezuela, el Sr. Hugo Chávez, sin anteponerle el calificativo de “dictador”.

Ocultados por esta avalancha propagandística, hay algunos hechos elementales de fácil verificación. Y uno de ellos, como ha señalado Mark Weisbrot, es que la afirmación de que la libertad de prensa ya no existe o está limitada en Venezuela, o que las fuerzas opositoras encuentran dificultades para expresar su crítica al gobierno, carece de credibilidad. A la luz de los hechos, tales acusaciones no son sostenibles. Según la compañía Nielsen Media Research International (una de las compañías, basada en EEUU, de mayor experiencia en el análisis de los medios de información, tanto de EEUU como del mundo) la gran mayoría de canales de televisión en Venezuela son privados, pertenecientes a empresas mediáticas que expresan gran hostilidad hacia el gobierno Chávez. En realidad, la televisión pública -instrumentalizada por el gobierno venezolano- cubre sólo el 5,9% de la audiencia venezolana. Un tanto igual ocurre en la prensa escrita, en la que la mayoría de rotativos, incluyendo los que tienen mayor difusión, como El Nacional, El Universal y otros, son privados, pertenecientes a grupos económicos nacionales e internacionales. Todos ellos son claramente hostiles al gobierno Chávez. Algo semejante ocurre con la radio, donde sólo el 14% es de propiedad pública. La gran mayoría es privada, y es también contraria al gobierno. La oposición controla pues la gran mayoría de medios de información de Venezuela. No es cierto, por lo tanto, que haya falta de fórums para los partidos o movimientos sociales que se oponen al gobierno Chávez. Antes al contrario, los datos muestran que el dominio de los medios está en manos de la oposición.

En realidad, la concentración de los medios y de su propiedad es un fenómeno alarmante para la democracia venezolana (y para la española). Y es previsible que cualquier intento de diversificar la oferta mediática (controlada hoy por grupos económicos) por parte de las autoridades públicas para asegurar una mayor diversidad, genere resistencia sustentada bajo la premisa de defender la “libertad de prensa”. Esto es lo que está ocurriendo en la mayoría de países de América Latina con gobiernos progresistas. En todos ellos hay un conflicto con los conglomerados mediáticos. Mientras, hay que señalar que hay más medios de información venezolanos que critican al jefe del Estado en Venezuela que medios de información españoles que critiquen al jefe del Estado en España. Y hay muchísimos más medios de derecha en Venezuela que medios de izquierda en España. En realidad, en España, con la desaparición del diario escrito Público, no hay ni un rotativo de izquierdas. ¿Dónde hay, pues, más “libertad de prensa”?


La falta de diversidad de los medios españoles y sus consecuencias:

Es precisamente la limitada libertad de prensa en España lo que explica que la visión de América Latina entre la población española sea tan sesgada. Los medios españoles, instrumentalizados los privados por grupos económicos y los públicos por los partidos gobernantes, proyectaron sus deseos al informar que el Presidente Chávez perdería las elecciones. En realidad, todas las encuestas fiables mostraban que Chávez ganaría por amplia mayoría, como así fue (ver David Rosnick Adjusting for Polling Biases in Venezuela’s 2012 Presidential Election. Octubre 2012), en unas elecciones limpias, tal como reconoció el candidato opositor. La victoria del candidato Chávez fue contundente (55% versus el 44,2% para su adversario, con un 81% de participación electoral), en uno de los sistemas electorales más democráticos de América Latina. Como ha indicado el Centro del ex presidente Carter de EEUU (que evalúa y supervisa las elecciones en varias partes del mundo), las elecciones en Venezuela han sido limpias y reflejan justamente el sentir popular. Cito directamente del informe del Centro Carter: “Aunque algunos criticarán los resultados que dieron a Chávez la victoria, nuestra observación nos permite concluir, sin lugar a dudas, que Chávez venció las elecciones justamente y sin artimañas. En realidad de todas las elecciones que hemos supervisado, las elecciones venezolanas son las mejores del mundo. Los venezolanos tienen un excelente sistema electoral…” (citado en Keane Bhatt, “A Hall of Shame for Venezuelan Elections Coverage. North American Congress in Latin America News Analysis”).

¿Qué ocurre en  Venezuela?:

La popularidad del Presidente Chávez se debe a que dio prioridad en sus políticas públicas a atender las necesidades de las clases populares, con especial atención a los sectores más vulnerables. Según el Gabinete de Estudios de América Latina del Center for Economic and Policy Research (CEPR), la pobreza en aquel país ha descendido durante el mandato de Chávez un 50% (y la pobreza extrema un 70%), un hecho único en América Latina. Tales datos han sido también documentados por la conocida publicación del mundo empresarial de EEUU, la Bloomberg BusinessWeek, que en un informe sobre Latinoamérica concluye: “Bajo Chávez, la pobreza pasó de representar el 50% de la población cuando ganó sus primeras elecciones, a un 31,6% en 2011. Y la pobreza extrema pasó de un 20% a un 8,5% durante el mismo periodo. Venezuela tiene el nivel de desigualdades más bajo de América Latina y el Caribe, según las Naciones Unidas” (07.10.12). (Es importante señalar, por cierto, que debido a la protesta de varios empresarios estadounidenses, tal conclusión fue eliminada del informe, tras haberse ya publicado).

Sin lugar a dudas, el gobierno Chávez ha sido uno de los que ha tenido mayor sensibilidad social en América Latina. Además de la notable disminución de la pobreza, ha llevado a cabo campañas de alfabetización y escolarización masivas, que han doblado su cobertura durante el mismo periodo antes citado, cuadriplicando, además, la cobertura del sistema de pensiones públicas. Semejante expansión ha ocurrido con el sistema público sanitario, alcanzando a sectores de la población que no habían visto un médico en su vida. Y ha priorizado últimamente un programa sumamente popular, el de construcción masiva de vivienda pública. Todos estos hechos explican su popularidad.

Y este desarrollo social se ha realizado junto con unas políticas económicas que han activado el crecimiento. Un dato resume el éxito de sus políticas económicas. Desde el año 1980 hasta 1998, periodo durante el cual los gobiernos de Venezuela aplicaron políticas de claro corte neoliberal, el PIB per capita cayó un 14%. Desde 2004, cuando el Presidente Chávez tomó el control de la producción de petróleo en su país, el PIB per capita ha crecido un 2,5% cada año en promedio. Como bien subraya Mark Weisbrott, el supuesto “colapso de la economía venezolana” ha sido una de las predicciones más frecuentes en los medios de información españoles hostiles al gobierno Chávez. En realidad, las tasas de crecimiento económico de Venezuela (4,2% del PIB en 2011 y 5,6% en 2012) han sido mucho mayores que las españolas (Un caso abusivo de desinformación sobre América Latina y sobre Venezuela son los artículos de Moisés Naím en El País, que ha estado prediciendo el colapso de la economía venezolana año tras año. Tal rotativo no ha informado de que dicho columnista fue miembro del gobierno venezolano y del Banco Central Venezolano que aplicó las políticas económicas y financieras neoliberales responsables del descenso de la capacidad adquisitiva de las clases populares de aquel país, tal como he citado anteriormente, y que el gobierno Chávez ha revertido).


El daño que hace la falta de pluralidad de los medios en España:

La falta de diversidad mediática es uno de los mayores problemas que tiene la democracia española. Su cobertura de la realidad de América Latina en general y de Venezuela en particular es sesgada en extremo, alcanzando niveles bochornosos. Lo que hace no es informar, sino hacer propaganda profundamente conservadora, hostil hacia los partidos y movimientos progresistas, y en defensa a ultranza del neoliberalismo económico, cuya aplicación en Latinoamérica en los años noventa condujo a uno de los periodos en la historia reciente de aquel continente con mayor ineficiencia económica, mayor crecimiento de las desigualdades y mayor pobreza. Tal ideología está bien representada por los escritos de Mario Vargas Llosa, el premio Nobel de Literatura, que escribe habitualmente en El País, y que parece configurar la interpretación que tal rotativo presenta sobre aquel continente. Es la opinión de la ultraderecha neoliberal, que en EEUU representa el Tea Party, y que en España representa la que fue hasta hace poco Presidenta de la Comunidad de Madrid, la Sra. Esperanza Aguirre, de la cual Mario Vargas Llosa es profundo admirador, habiendo incluso indicado que si la Sra. Aguirre fuera la que gobernara en España (la pesadilla de millones de españoles), España no estaría en la crisis en la que se encuentra. Ésta es la versión de la realidad, tanto de España como de América Latina, que se presenta en la mayoría de los medios de mayor difusión, a los que se atribuye una objetividad y equilibrio inexistentes en sus reportajes.

Ni que decir tiene que la crítica al gobierno Chávez es necesaria en las áreas en las que aquel gobierno es mejorable. El excesivo presidencialismo es una de ellas. Pero la misma prensa que critica a Chávez por ello, permanece silenciosa en relación al abusivo presidencialismo de los sucesivos gobiernos españoles. Algo parecido ocurre con la violencia en Venezuela, presentada errónea y maliciosamente como el país con mayor cantidad de homicidios de América Latina. Tal violencia, común en muchos países de América Latina, es denunciable. Pero los medios súper críticos con el gobierno Chávez han permanecido en un silencio ensordecedor frente a la enorme violencia de Honduras, el país más violento de América Latina, con el agravante de que gran parte de tal violencia es política (lo cual no es el caso de Venezuela, cuya violencia es por delitos comunes), como consecuencia de una brutal represión por parte del gobierno hondureño, cuyo partido pertenece, por cierto, a la misma Internacional Liberal que el partido gobernante en Catalunya, Convergencia Democrática, sin que este partido catalán haya protestado por tal represión.

Otro silencio ensordecedor aparece en la crítica de la alianza del gobierno Chávez con el sistema dictatorial de Irán. No tengo ninguna simpatía por tal régimen. Antes al contrario. Pero la política (que considero desacertada) de que el adversario de tu adversario es tu amigo, lleva a unas alianzas en la geopolítica que determinan unos apoyos frecuentemente cuestionables. La crítica a esta alianza Venezuela-Irán por parte de los citados medios pierde credibilidad, sin embargo, cuando se compara con su silencio respecto a las alianzas  tanto de EEUU como de la Unión Europea con el Estado de Israel, a pesar de los horrores y brutalidades documentadas que se están realizando en contra del pueblo palestino por parte de aquel Estado.

Los costes para España de tener tales medios de información y persuasión:

El comportamiento tan sesgado de los medios españoles sobre Venezuela y sobre América Latina está perjudicando enormemente a la comprensión de lo que ocurre en aquel continente. Tales medios intentan dividir los gobiernos entre buenos (Lula) y malos (Chávez) creando divisiones falsas que no ayudan a entender lo que ocurre. En realidad, Lula apoyó a Chávez, indicando que “una victoria de Chávez será una victoria no sólo para el pueblo de Venezuela, sino también una victoria para todos los pueblos de Latinoamérica”. Hoy, al periodo neoliberal de los años ochenta y noventa le ha sucedido uno con una larga lista de gobiernos de izquierda que intentan transformar profundamente sus sociedades a partir de procesos democráticos que exigen un cambio muy notable de las relaciones de poder controladas por grupos económicos y mediáticos que se resisten a tales cambios. Todos estos gobiernos (Rafael Correa en Ecuador, Luiz Inácio Lula da Silva y ahora Dilma Rousseff en Brasil, Evo Morales en Bolivia, José Mújica en Uruguay, Cristina Fernández en Argentina, y otros) están intentando democratizar sus sociedades, lo que implica un cuestionamiento de la monopolización de la información en los medios, lo cual explica su “mala prensa”. El día que España tenga un gobierno que sea de izquierdas e intente semejante democratización, veremos también su “demonización”.

Para los europeos América del Sur es un hombre de bigotes, con una guitarra y un revólver.




Puntuación: 9

Pues eso, que el Coronel no tiene quien le escriba.

Un coronel sin nombre vive en un pueblo sin nombre con la esperanza de que algún día llegue la ansiada carta que lleva 15 años esperando y en la que recibirá la pensión correspondiente a su participación en la guerra civil.

A la espera de esta carta, que nunca llega y nunca llegará, el Coronel pasa sus días rodeado de miseria, con muchas necesidades, con una mujer enferma, con un hijo asesinado, con desasosiego, conformismo, resignación e ilusa esperanza.

Y con un gallo.

Un gallo que es la única posesión del viejo Coronel y el objeto de sus esperanzas, una alternativa a esa carta que semana tras semana sigue sin llegar. Un gallo que fue de su hijo ya muerto. Un gallo al que cuida y alimenta para que llegue el momento en que pueda pelear y obtener así beneficios. Para esto invierte lo poco, o nada, que tiene. Compra maíz con que alimentar al gallo con sus últimas monedas y llega el día en que son ellos, el Coronel y su mujer, los que se ven obligados a alimentarse con esta comida del gallo para poder sobrevivir.

No importa las penalidades ni las miserias que pase, no importan los días, las semanas, los meses ni los años que pasen, el Coronel acude cada semana a la oficina de correos con la esperanza de que su deseada y necesitada pensión llegue. Y cree que algún día llegará.

¿Qué busca García Márquez con El coronel no tiene quien le escriba?, transmitirnos el desasosiego ante la espera de un imposible. El lector lee esta obra y sabe que el viejo Coronel nunca verá cumplidas sus esperanzas y tal como es, así será su vida hasta el fin de sus días.

Como es propio de García Márquez también realiza aquí una crítica a un gobierno para el que nuestro viejo Coronel no es más que un hombre sin nombre, sin identidad y sin necesidades, que habita en un viejo pueblo sin nombre. El coronel es solo un viejo que en su día fue valioso para la guerra y hoy es olvidado.

El coronel no tiene quien le escriba es una de las mejores obras de este genio de la literatura. 

-Es un gallo que no puede perder. 
-Pero suponte que pierda. 
-Todavía faltan cuarenta y cinco días para empezar a pensar en eso -dijo el coronel. 
La mujer se desesperó. 
«Y mientras tanto qué comemos», preguntó, y agarró al coronel por el cuello de franela. Lo sacudió con energía. 
-Dime, qué comemos. 
El coronel necesitó setenta y cinco años -los setenta y cinco años de su vida, minuto a minuto- para llegar a ese instante. Se sintió puro, explícito, invencible, en el momento de responder: 
-Mierda.

jueves, 19 de marzo de 2015

Eran los felices años 20...hasta que llegó 1929 claro.

Puntuación: 8

El gran Gatsby es una de las mejores obras de la literatura estadounidense del siglo XX, y su autor, F. Scott Fitzgerald, fue uno de los más importantes miembros de la "generación perdida". Su juventud no le supuso ningún impedimento para dejar su nombre grabado en la historia de la literatura ni para dejarnos una obra imprescindible. Estar en la veintena no fue ningún obstáculo para dar vida a la novela que ahora nos ocupa, El gran Gatsby, sino todo lo contrario. Esa juventud en ciertos aspectos, su madurez en otros, y su maestría y destreza para la escritura dieron lugar al renombrado libro, uno de sus más reconocidos.

El gran Gatsby está narrado en primera persona por Nick Carraway, y a través de sus vivencias conocemos al personaje sobre el que se cimenta la trama, Gatsby. Este es un joven apuesto, adinerado, inteligente, reservado y misterioso que vive al lado de Nick, en quien despierta cierta curiosidad. Nadie sabe quién es, nadie sabe de dónde viene, nadie sabe el origen de su riqueza, nadie sabe a qué se dedica y nadie lo conoce realmente. (No habría que pensar mucho para contemplar la posibilidad del contrabando de alcohol como fuente de sus riquezas si tenemos en cuenta que la trama se desarrolla durante los año 20 en EE.UU., en plena ley seca, pero bueno). A pesar de ello, cada dos por tres el susodicho organiza suntuosas fiestas a la que acude toda una multitud a la que no le importa no conocer de nada al anfitrión.

Es en una de esas fiestas cuando nuestro narrador, Nick, se presenta y conoce a Gatsby. Cuán grande será la sorpresa de Nick al descubrir que su propia prima, Daisy Buchanan, tuvo un romance en el pasado con Gatsby y que este misterioso hombre ha llegado a la ciudad, primera guerra mundial mediante, con el firme propósito de recuperar a su antiguo amor ahora infelizmente casada.

Las infidelidades de Tom, el marido de Daisy, y la relación de Nick con Jordan Baker se suman a la trama principal de Gatsby para dar forma y coherencia a una novela que desborda elegancia tanto en la forma como en el contenido. Una aguda visión de esa etapa de la vida entre la juventud y la madurez, una representación audaz de la alta sociedad de la época, y un apoteósico y trágico final son las piezas fundamentales de esta gran obra.

El gran Gatsby es, por supuesto, un libro muuuuy recomendable. Fundamental.

Ese es mi Oeste; no el trigo, las praderas o las perdidas ciudades suecas, sino los emocionantes trenes de regreso de mi juventud, los faroles en las calles, las campanillas de los trineos sonando en la helada oscuridad, las luces que proyectan sobre la nieve las siluetas de las coronas de acebo colgadas en las ventanas de las casas.

jueves, 12 de marzo de 2015

El francotirador (2014).


Puntuación: 5

 I want you for U.S. A.rmy.

En la que, para mi, es la mejor película de Tarantino, Malditos Bastardos, una de las tramas trata sobre un héroe nazi magistralmente interpretado por Daniel Brühl.

Este "héroe" es tal por haber logrado abatir desde un campanario a decenas y decenas de soldados aliados a modo de francotirador. El personaje de Daniel Brühl (Fredrick Zoller) además, protagoniza y se interpreta a sí mismo en una película hecha por Joseph Goebbels, quien fuera ministro de propaganda nazi y uno de los pesos pesadísimos del nazismo alemán.

Dicha película fue llamada "El orgullo de la nación" y a su estreno asistió la flor y nata del nazismo, incluida la cúpula liderada por Hitler. Durante la proyección de la misma, contrasta la imagen del protagonista, que realmente vivió lo que está viendo y siente rechazo e incluso repulsión, con la de Hitler, Goebbels y demás que disfrutan como niños. Hasta lloran de la risa. Cuantos más soldados aliados mata el gran héroe alemán mejor. Es el triunfo de la nación.

Pues bien, hoy, en 2015, hay una película llamada American Sniper que ha estado nominada a 6 Oscar, que ha recaudado millones y millones y que ha sido respaldada por público y crítica. Pues bien, quiero que, por favor, alguien me muestre las diferencias entre El orgullo de la nación y American Sniper (El francotirador).

Hasta aquí la entrada que en su día hice cuando me enteré de la nominación a los Oscar de esta película. Ahora que ya la he visto paso a criticarla:

Es muy difícil puntuar una película así, pues si es perfecta en unos sentidos es repulsiva en otros. La actuación de Bradley Cooper es soberbia, él solo se echa a la espalda toda la peli y la saca adelante con creces. El tratamiento que se da a las secuelas que sufren los soldados que han vivido una guerra es brillante. El hombre y su familia, sus temores, sus vidas, sus cambios y sus secuelas. Oliver Stone ya lo abordó en Nacido el 4 de Julio intentando reflejar la horrible y traumátca vida de un veterano de Vietnam.
Y además, en cuanto al aspecto técnico, El francotirador es impecable.

Sin embargo, no podemos ver esta película y no pararnos a pensar y reflexionar, no podemos dejar que nos hagan creer lo que quieren que creamos ni debemos dejar que nos engañen con El francotirador.

Chris Kyle fue todo lo héroe que fue su homólogo iraquí. Quizá incluso menos, pues Chris fue el invasor y el otro invadido. Pero viendo El francotirador se compadece a uno y se repudia al otro, se comprende a uno y se rechaza a otro, quieres que uno sea feliz con su mujer y sus hijos y que el otro muera y deje de joder. No sé cuantas muertes se verán en la película, solo sé que mientras que los iraquíes mueren como moscas, de un disparo, rápido y sin dolor, los americanos agonizan y sufren. Empatizamos con ellos, queremos que se casen, que vuelvan sanos y salvos a casa y los otros no nos importan, total, ni tienen familia, ni saben lo que es el amor, ni sienten ni padecen. Total, son los malos.

Por supuesto, la única vez que un iraquí sufre lo hace a manos de otro iraquí, bárbaro y salvaje. Los americanos allí no hicieron cosas así, y si así lo hicieron están justificadas, y si así lo hicieron no saldrá en El francotirador. Y si salieran se perdonaría porque en el fondo tienen corazon y quieres que vuelva a casa con su familia. Porque son los buenos.

Tampoco podemos olvidar, pues es muy importante, el contexto en el que sale El francotirador. En un clima mundial donde las relaciones entre el mundo árabe, menos amigos de EE.UU., y el mundo occidental van de mal en peor. Donde todo parece indicar que se avecina otra guerra qué es El francotirador sino una versión moderna, renovada y camuflada del Tío Sam y su I want you for U.S. A.rmy.